Hoy me han disparado a bocajarro por dar mi opinión. ¿Y que he recibido ha cambio? Un castigo. El sistema democrático me castiga con un ridiculizante vídeo casero haciendo el payaso. Muchas horas frente al ordenador montando un spot y un vídeo creativo (bastante mediocre y de dudosa calidad artística) a partir de los brutos del mismo spot y ¿qué consigo? Un bajón de autoestima. Como creyente de la democracia diré que una y no más. A partir de ahora todo es bonito y maravilloso, todos serán 9 en el papel (cada cual que interprete). El sistema nos mantiene a raya, pese a que al sistema le paguemos nosotros. El buen rollo debe primar sobre las comeduras de coco de cada uno. Creo que toca más dormir y menos jajá. Evidentemente queda fatal que el herido muestre su enfado. Pero prometo arremeter contra el sistema hasta cuando no me hieran a mí. Y debo recalcar: qué el castigo no es lo que me ofende es la forma por la cual se llega a él.
Escrito por thefombu 



